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Rosarino por adopción, Salvador Costa Parga nació el 7 de octubre de 1921 en el barrio de Caballito, Capital Federal. Desde temprana edad mostró interés por los más variados conocimientos. De allí que le bautizaran "Salvador, el de los libros". Aprendió a leer y escribir a los 4 años de edad. Por línea paterna desciende de italianos de Génova (es decir, de xeneixes). Costa es una abreviación de Constantino. Sus antepasados maternos provenían de Lugo, una de las cuatro provincias de Galicia, en España. Allí existe un pueblo de nombre Parga sobre el arroyo homónimo. Se radicó en Rosario a fines de los años '50. En las universidades de Buenos Aires y La Plata conoció a profesores notables, nativos y extranjeros. En la radio de la Universidad de La Plata condujo durante la década del '50 un programa cultural titulado "A través de las palabras", donde divulgaba temas de astronomía, ciencias naturales y antropología. Ya en Rosario se desempeñó como docente en la Facultad de Filosofía y Letras, que actualmente se denomina Humanidades y Artes, desde 1969 hasta 1989, cuando se jubiló a los 67 años. Allí impartíó lingüística general y formó investigadores. A partir del golpe militar de 1976 fue relegado a tareas menores. A pesar de dominar 9 idiomas, de sus vastos conocimientos y de su voluntad pedagógica -o quizá, justamente, por todo eso- las sucesivas autoridades universitarias lo condenaron al ostracismo. El profesor Costa Parga es en gran medida el autor del primer diccionario enciclopédico argentino, publicado por la editorial Códex a través de numerosas ediciones desde 1956. Los responsables de dicha editorial no sólo omitieron el nombre de Costa Parga sino que tampoco le pagaron un solo peso. Los 9 idiomas que enseña este erudito son: latín, griego, alemán, castellano, inglés, francés, italiano, portugués y ruso. También comprende varias lenguas amerindias (tupí-guaraní, quechua, mapuche, toba) y de otras latitudes (hebreo, rumano, catalán, gallego, vasco, lituano, húngaro, árabe, sánscrito). Sus investigaciones incluyen una gran cantidad de monografías, la mayor parte inéditas. Entre sus descubrimiento se destaca uno relativo al origen del tupí-guaraní. Para Costa Parga esta lengua está emparentada con idiomas del sudeste de Asia. Tiene escritas unas 33 páginas mostrando las coincidencias entre el vocabulario, la morfología y la sintaxis de lenguas habladas en Filipinas e Indonesia y el tupí-guaraní. Otra de sus teorías relaciona la familia lingüística ugrofinesa (finlandés, húngaro, samoyedo, estonio, lapón y varias lenguas de los Urales) con el quechua y aimará. Descubrió más de 120 palabras emparentadas, además de muchas características gramaticales comunes. Costa Parga mantuvo una prolífica colaboración con otro sabio olvidado que residió en Rosario y que fue uno de los fundadores de la carrera de Antropología en la Universidad Nacional de Rosario, a fines de los años '60. Nos referimos a Dick Edgar Ibarra Grasso. Fruto de esa amistad fue su residencia durante un año en Bolivia, desempeñando tareas docentes y de investigación. A principios de la década del '70 integró un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Rosario enviados al Chaco para estudiar a los indígenas. Allí recibió una serie de manuscritos relacionados con las lenguas aborígenes enviados por el Dr.Laureano Maradona, que años después se radicaría en Rosario, en el tramo final de su existencia. A la edad de 80 años el profesor Costa Parga sigue investigando e impartiendo sus conocimientos desde su reducto en el barrio de Echesortu. Como quería Voltaire cultiva su propia huerta y trata de ser un poco menos ignorante cada día. A pesar de los 200 $ mensuales de jubilación con que lo castiga el estado argentino, con tanto saber y voluntad a cuesta don Salvador es un jubilado de privilegio. Quienes deseen conocerlo pueden concurrir a sus clases de lingüística general los sábados por la mañana. La dirección de la Academia Costa Parga es 3 de Febrero 3913, de la ciudad de Rosario. Ricardo Accurso
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