Museo Histórico Provincial Julio Marc

     La idea de erigir este importante museo surgió con motivo de conmemorarse el Segundo Centenario de la Ciudad de Rosario, en 1925. Sin embargo, recién el 20 de julio de 1936 se formó la comisión que se encargaría de su construcción, al frente de la cual estuvo el doctor Julio Marc, un destacado magistrado, historiador y numismático, quien se ocupó de esta tarea totalmente ad honorem. Fue el 8 de julio de 1939 cuando el edificio que albergaba las instalaciones museológicas se terminó de construir sobre un predio del Parque Independencia, que perteneciera al casco de una estancia en el pasado y que fuera donado para los fines descriptos. Cabe agregar que el famoso ingeniero Angel Guido se ocupó de decorar el frontispicio y de diseñar los ambientes interiores. En 1951 se le practican nuevas ampliaciones (el acceso por el lado norte), lo que le permite a esta institución recibir un importante número de nuevas piezas de valor histórico, muchas de la cuales fueron donaciones del propio Dr. Marc, llegadas a través de la Asociación Amigos del Museo Histórico. Hoy, junto al museo en sí, encontramos en su interior una biblioteca, una hemeroteca y un archivo.

Julio C. Zalazar.

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El Liceo y Escuela  de Artes y Oficios

     Esta institución surgió en 1863 cuando el Presidente Bartolomé Mitre visitó nuestra ciudad. La dirigieron inicialmente el Coronel Jacinto Febrés de Rovira y Tesandro Santa Ana. Luego les reemplazaron los Profesores Isidro Aliau y Esteban Stocchi. En septiembre de 1863, este instituto organizó un curso preescolar para niños de 4 a 6 años, inscribiéndose 30 alumnos. En la Sección Oficios se impartían clases de carpintería, ebanistería, escultura, tornería, cerrajería, grabado y fundición. También se enseñaba a fabricar cigarros y cigarrillos. En la Sección de Párvulos se enseñaba gramática y aritmética elemental. En la Sección Primaria Elemental se impartía gramática, lectura, aritmética y geografía. En la Sección Primaria Superior los alumnos aprendían cálculo mercantil, gramática histórica, política argentina y americana, geometría, religión, moral, dibujo, latín, inglés, francés. Luego se agregaron cosmografía, álgebra, historia antigua, física experimental, elementos de química e historia natural, teneduría de libros, historia argentina y agricultura aplicada.

      Los primeros exámenes públicos se efectuaron con gran solemnidad a partir del 15 de enero de 1864. Las pruebas, según Carrasco, dieron resultados brillantes y recibieron premios algunos niños que luego -ya adultos- se destacarían en nuestra sociedad: Octavio Grandoli, Luis Vila, Eduardo Caffarena, Celestino Fillol y Ciro Echesortu.

     El Liceo y EScuela de Artes y Oficios fue depositario de la primera biblioteca pública de Rosario, creada por decreto del Gobernador Nicasio Oroño el 17 de mayo de 1864.

Javier Etcheverry.

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Pasaje al Barrio Saladillo: Cómo era

 viajar hacia allí en Tranvía, en 1911,

 según la Revista "Monos y Monadas"

     "¿Han ido ustedes al Saladillo? Pues bien, un paseo a esos hermosos sitios es algo delicioso. El N° 8 corre, corre pesadamente. ¡Es claro!

     No se sabe si lo que pesa más son los pasajeros o los despojos, detritus, polvo, cáscaras, etcétera, etcétera... Pero eso no es nada. Se toma el tranvía a las 4 p.m. Ha llovido la semana última. En algunos sitios del tránsito hay pantanos. Es una una familia entera que quiere bajar. Se contravienen las ordenanzas. Se para a mitad de la cuadra y lo que es más desolador, la pobre familia desciende del tranvía al barro. Se protesta. Es inútil. En fin: como la pileta está cerca...

     Son las 7 a.m. ¡3 horas de viaje de Rosario al Saladillo! Cómo que ha habido empalmes, cambios de tranvías, dos o tres veces, etcétera. ¡Oh, qué delicioso es un viaje al Saladillo!".

Extractado de la Revista "Monos y Monadas" -

 3 de diciembre de 1911, por

 Julio C. Zalazar.

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El Viejo Hipódromo

     Desde 1873 se venían corriendo carreras de caballo enfrente del Colegio Nacional N° 1. La diferencia existente con las demás que se efectuaban en los extramuros de la ciudad (denominadas “cuadreras”) consistía fundamentalmente en que los caballos eran más finos y cuidados (se decía que “corrían a la inglesa”). En las “cuadreras” el caballo era corrido “en pelo”, sin montura o echado sobre su lomo un cuero de cordero y “con 5 o 10 partidas”, es decir que la largada era con el caballo andando y no detenido.

     El hipódromo se instaló en los campos que quedaban frente al citado colegio después de haber desarraigado unos ombúes, ya que en esos lugares existían en abundancia. Dicho hipódromo ocupaba el terreno comprendido entre las calles 1° de Mayo, Belgrano (hoy Alem) y Bv. Argentino (hoy Av. Pellegrini), donde se levantó una tribuna.

     No olvidemos que la colectividad inglesa existente por entonces en la ciudad, si bien no muy numerosa, era muy influyente y amantes del turf, entre otros deportes. Pensemos, por ejemplo, que el gerente del FF. CC. Central Argentino inspeccionaba obras y se trasladaba a las oficinas montado en un zaino de mucha prestancia. Así, dicha colectividad tuvo un rol importante en el establecimiento de este hipódromo.

     También podía encontrarse en las largadas de estas reuniones al caballo de un doctor, que el resto de la semana le servía para efectuar sus visitas domiciliarias.

     Todos los equinos eran bien cuidados y atendidos en pesebres. No se prestaba la misma atención a los trabajadores encargados de ese menester.

     Para las carreras los caballos eran enjaezados con silla inglesa.

     El señor Arteaga, concesionario de los tramways de la ciudad, solicitó prolongar el recorrido de los mismos (que concluían en la Plaza López) hasta la puerta del hipódromo para mayor comodidad de los asistentes, pero pocos años después debió levantar las vías para dar paso a los rieles del FF. CC. Oeste Santafecino, de Carlos Casado. Este FF. CC. Atravesaba dicho predio y por el centro del entonces Bv. Argentino rumbeaba hacia Casilda. Así, la instalación de la infraestructura de este nuevo medio de transporte Implicó la desaparición del hipódromo de marras.

Bill Ruesch.

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El Pago de los Arroyos y Rosario

     Se denominaba antiguamente Pago de los Arroyos a la región comprendida entre el río Carcarañá (en el sur de la actual provincia de Santa Fe) y la Cañada de las Hermanas (noreste de la actual provincia de Buenos Aires). Tal nombre se debe a la gran cantidad de arroyos que cruzan la zona en dirección oeste-este y que desembocan, mayormente, en el río Paraná. Entre esos cursos aquíferos se destacan los arroyos San Lorenzo, Blanco, Ludueña, Saladillo, Frías, Cabral, Seco, Pavón, del Medio y Ramallo.

     El arroyo Saladillo constituye el límite sur del municipio de Rosario y el Ludueña fue su límite norte hasta 1919, cuando el pueblo y distrito Alberdi se incorporó al municipio rosarino.

     El Pago de los Arroyos es una región de significativa trayectoria histórica. En las inmediaciones del arroyo Pavón, por ejemplo, se libró la célebre batalla entre las tropas de la Confederación y las de Buenos Aires hacia 1861. De resultado dudoso en su definición militar, la puja entre ambos estados argentinos se terminó dirimiendo diplomáticamente de manera oscura -quizá a través de conductos masónicos- (1) a favor de la hegemonía porteña.

     En la desembocadura del Carcarañá, por otro lado, el veneciano Sebastián Gaboto fundo la primer población europea del actual territorio argentino: Sancti Spiritus (1527). Este fuerte y poblado fue destruído dos años después por los indígenas. Cabe aclarar que el río Carcarañá confluye en el río Coronda, no en el Paraná. Luego, el Coronda desemboca en el río Paraná.

     El Arroyo del Medio es el límite entre las provincias de Santa Fe y Buenos Aires. Así fue dictaminado por un laudo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Si se tienen en cuenta las circunstancias geográficas, históricas y humanas, el límite sur de la provincia de Santa Fe debería fijarse en el arroyo Ramallo, cuanto menos.

     La población indígena que habitaba esta zona era poco numerosa y seminómade. Su economía se basaba en la recolección de frutos, en la pesca y en la caza. Los asentamientos más estables se hallaban en las islas del Paraná.

     Los españoles trajeron el ganado vacuno que pronto comenzó a reproducirse prolíficamente y a expandirse por la llanura pampeana, convirtiéndose en la primer gran riqueza de ese territorio. Los derechos de vaquerías otorgados por las autoridades coloniales permitieron el enriquecimiento de no pocos vecinos de las ciudades de Santa Fe y Buenos Aires, que tenían jurisdicción sobre el Pago de los Arroyos. Entre esos iniciales ganaderos que tuvieron intereses en la zona que nos atañe figuran Cristóbal Martín de Betancourt, Martín de Vera, Tomás Gayoso y el capitán Luis Romero de Pineda. Este último recibió en 1689 tierras ("mercedes") que el gobierno de Buenos Aires le otorgó en retribución por servicios prestados a la corona española.

     Hasta poco después de la independencia el Pago de los Arroyos y la entera provincia de Santa fe pertenecían a la gobernación de Buenos Aires.

     Rosario se fue convirtiendo paulatinamente en el centro del Pago de los Arroyos. Primero fue un villorio, luego una población que recibió el rango de villa y finalmente (hacia 1852) devino ciudad. En las décadas de 1860 y 1870 estuvo a punto de convertirse en capital de la República Argentina. En tres oportunidades el Congreso Nacional promulgó sucesivas leyes que la declaraban capital pero los presidentes Mitre y Sarmiento las vetaron.

     El villorio rosarino se fue constituyendo en las tierras que pertenecían a la Estancia La Concepción de Romero de Pineda, oriundo de la ciudad de Santa Fe.

     La actual parte de la ciudad ubicada al norte del arroyo Ludueña pertenecía (desde 1682) a otro destacado vecino santafesino: Antonio Vera Mujica. En 1719 esa vasta propiedad (que llegaba por el norte hasta el arroyo Carcarañá) fue adquirida por la Compañía de Jesús, quienes instalaron la Estancia de San Miguel del Carcarañal, otro importante centro de atracción poblacional en la jurisdicción del Pago de los Arroyos.

     El período comprendido entre fines del siglo XVII y principios del siguiente es el más crítico de la época colonial. Al escaso desarrollo de la agricultura (practicada básicamente en pequeñas parcelas junto a las casas), las dificultades para la exportación de cueros, sequías, plagas de langostas y escasez de mano de obra (tanto blanca como indígena), se sumaron invasiones de indios, crecidas de ríos y pestes diversas. Todo esto produjo el desplazamiento de pobladores de la ciudad de Santa Fe y de su campaña hacia el Pago de los Arroyos en busca de mayor seguridad y bienestar. Algunos de ellos se radicaron de manera estable en estas tierras, siendo la citada Estancia de San Miguel un factor de atracción por estar bien defendida y administrada. Además, residía allí el Padre Procurador Miguel de Benavídez, quien practicaba la medicina con notable éxito.

     El crecimiento de la población hizo que el Cabildo de Santa Fe designara una autoridad en la región. De esa manera, en 1725 se designo un Alcalde de la Santa Hermandad (funcionario ambulante, regional) para el Pago de los Arroyos.

     Tras el nombramiento de una autoridad civil, se designó una autoridad religiosa. El Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires creó un Curato. El mismo tuvo se sede en el oratorio de Domingo Gómez Recio (quien se había casado con una hija de Romero de Pineda) que se transformó en capilla. Es la primera institución que tuvo asiento fijo y duradero en Rosario.

     Paralelamente, la Estancia La Concepción se fue subdividiendo. Hacia 1741, Narciso José de Suero (un acreedor de los descendientes de Romero de Pineda) recibió en compensación una fracción de tierra ubicada entre el arroyo Saladillo y un lugar sobre el borde la barranca del río Paraná, a tres cuadras de la actual Iglesia Catedral. En este sitio, según el historiador Manuel Cervera, estuvo el Oratorio de la Estancia La Concepción, primitivo núcleo de la actual urbe rosarina. Cerca de allí residía el pulpero Santiago Montenegro, que era también dueño de carretas (es decir, transportista), ganadero y poseedor de sembradíos. Su posición económico y prestigio social le valió ser designado Alcalde de la Santa Hermandad.

     En 1742 desaparece la Estancia La Concepción (llamada así por la Virgen). Los bienes que estaban en poder de los herederos de Romero de Pineda -informan los historiadores Nidia Areces y Edgardo Ossana- continuaron en condominio hasta la mensura efectuada en 1850 por el agrimensor Prats. Por esa razón, la urbanización efectiva del municipio rosarino no pudo ser anterior a esa fecha.

     La subdivisión de la antigua estancia de Romero de Pineda y la expulsión de los jesuítas en 1767 (con la consecuente división de la vasta propiedad de la Estancia San Miguel) permitieron el paulatino desarrollo de tipo urbano.

      Los herederos de Pineda -al no poder subdividir sus propiedades- debieron comprar a Montenegro los correspondientes solares urbanos, instalándose de esa manera -junto con los familiares de Montenegro y otros pobladores- en las vecindades de la Capilla dedicada a la Virgen del Rosario. Montenegro escrituró esa capilla en favor de la Curia hacia 1757.

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     (1) Como dato, anecdótico o no, cabe agregar que el dueño del campo donde se libró dicha batalla era el masón Pedro Rueda (1834-1900).

Javier Etcheverry.

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El Centre Catalá de Rosario

     Esta asociación, que hace cuatro años cumplió su centésimo aniversario, fue fundada el 2 de marzo de 1902 en una asamblea celebrada en el Teatro Olimpo bajo la presidencia provisional de Jaime Maristany. Poco tiempo después tuvo lugar una asamblea general para organizar definitivamente al Centre. Su primer presidente fue Juan B. Quintana y su primera sede estaba ubicada en la calle Santa Fe 1286. Posteriormente la misma se trasladó a la calle Libertad (hoy Sarmiento) 867.

     El crecimiento de las actividades y de los socios motivó la búsqueda de un inmueble más amplio y propio. De esa manera, las autoridades del Centre resolvieron emitir un empréstito de $ 35.000 en títulos de $ 100 cada uno (con 6% de interés y 3% de amortización anual), el cual se cubrió en el acto. Con el dinero obtenido se adquirió el edificio actual de la calle Entre Ríos 761, enfrente de la Facultad de Humanidades y Artes, cuyo propietario (Jaime Soler, de origen catalán) dio al Centre toda clase de facilidades para que la operación tuviera feliz término.

     El 29 de junio de 1906 la Junta Directiva del Centre, con la autorización de la Asamblea de Socios, lanzó un nuevo empréstito de $ 10.000 para construir en el inmueble recientemente adquirido un gran salón de actos públicos y teatro. Integraban por aquel entonces la Junta o Comisión Directiva del Centre las siguientes personas: José Valenzuela (Presidente); Cristóbal Orti (Vicepresidente); José Saumell (Secretario); José Figuerola (Tesorero); Juan Llubes (Vocal); Francisco Saénz (Vocal), y Jaime Budó (Vocal).

     Hacia 1916 la institución contaba con 450 asociados. Entre sus actividades se destacaban las de índole educativa, como ser: clases gratuitas de dibujo, de música, de idiomas, de contabilidad, y de primeras letras.

     También se había organizado un orfeón integrado por 120 personas, dirigido por el Maestro J. Zopetti, y un cuadro filodramático dirigido por Pedro Saladrigues.

Todos los meses se celebraba una fiesta o concierto donde actuaban el orfeón y el cuadro filodramático. En ocasiones, incluso, se organizaban celebraciones en sitios más amplios. Por ejemplo, el 7 de mayo de 1915 el Centre celebró un concierto en el Teatro Colón de nuestra ciudad.

     El 19 de septiembre de 1915 el Centre Catalá se fusionó con la Agrupación Artística Catalana, a través de una asamblea general que reunió a los asociados de ambas instituciones. Ingresaron de esa forma al Centre 250 nuevos socios.

Bill Ruesch. 

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La Agrupación Andaluza de Rosario

      Esta sociedad nació el 30 de septiembre de 1915 cob fines recreativos, instructivos y solidarios.

     Su sede estaba ubicada en Laprida 1483, donde contaba con un gran salón para funciones de teatro y veladas familiares. Dicho salón incluía un amplio escenario con decoraciones adecuadas para las representaciones.

     Disponía además esta agrupación de una biblioteca, una sala de armas para la enseñanza de esgrima, salones para clases de dibujo y cursos primarios de carácter gratuito para los socios e hijos. Entre los profesores que se desempeñaban en la institución figuraban Juan José Torres, José Salmerón, José Anaya, Oscar Vila y Francisco Sosa.

     También se contaba con un cuadro de declamaciones que participaba de las veladas y festivales organizados por la sociedad.

     En febrero de 1916 la agrupación organizó una fiesta en el Teatro Opera de Rosario a beneficio de las escuelas gratuitas que funcionaban en su seno. En esa oportunidad actuó la artista Pastora Imperio, obteniéndose un satisfactorio resultado económico, que permitió a la agrupación adquirir cierta cantidad de material escolar necesario.

     Hacia principios de 1916 la Comisión Directiva de la Agrupación Andaluza estaba integrada por las siguientes personas:

  • Francisco Sosa (Presidente)
  • Casimiro Franquelo (Vicepresidente)
  • Luis Herrero (Secretario)
  • Salvador Del Sastre (Tesorero)
  • José Pinazo (Prosecretario)
  • Francisco Fantoni (Vocal)
  • Enrique Baca
  • José Rubio
  • José Anaya
  • José García
  • Blas López
  • José Muñoz Salina
  • Manuel Pizarro
  • Baldomero Rivera (Vocales todos)

     Aparentemente, Francisco Sosa y José Anaya participaban tanto en la dirección de la Agrupación Andaluza como del Centre Catalá, lo cual mostraría cierta fluida relación entre ambas instituciones.

Bill Ruesch.

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El Centro Balear de Rosario

     Este centro surgió el 30 de junio de 1912, predominando entre sus motivaciones las de índole recreativo y cultural. Su sede está sita en San Lorenzo 884 y contaba al poco tiempo de creado con 253 socios.

     Hacia 1916 su Comisión Directiva estaba integrada de la siguiente manera:

  • José Valenzuela ( Presidente )
  • Jaime Colomar ( Vicepresidente )
  • Jorge Campdesuñé ( Secretario )
  • Juan Alarda ( Tesorero )
  • Bernardino Alberti ( Vocal )
  • Agustín Aguiló ( Vocal )
  • Salvador Janer ( Vocal )
  • Martín Palmer ( Vocal )
  • Mateo Roselló ( Vocal )

     Recordemos también que José Valenzuela fue Presidente del Centre Catalá. No es extraño que sucediera esto dada la pertenencia de las Islas Baleares y Cataluña a una misma área cultural de habla catalana.

Bill Ruesch.

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La Oscuridad de Pichincha:

 el Petit Trianon

     Es sabido que la ciudad de Rosario es rica en historia, conservando un compacto patrimonio que, pese a la picota demoledora del progreso mal entendido, se mantiene para el placer de quienes aún gustar de interrogar sobre el pasado, para entender un poco más el presente y, porqué no, vislumbrar el futuro. Pero no todas son rosas. Si bien el este camino del transcurrir histórico está hecho tanto con lo bueno como con lo malo, sin la posibilidad de separar lo uno de lo otro, hay aspectos del mismo que no merecen mayor trascendencia que la que le cabe para todo lo que está vinculado con las miserias humanas. Y dentro de esta categoría entra la oscura historia del barrio Pichincha, lejos de ser esa postal pintoresca de nuestra urbe que nos quieren mostrar. A continuación pasamos repasar brevemente -y a simple manera de ejemplo- la historia de uno de los prostíbulos más famosos de la zona: el “Petit Trianon”.

     Este antro estaba situado en el número 78 de la calle Pichincha, hoy Ricchieri. A las pupilas de este establecimiento se les entregaba fichas o “latas” de $ 3, precio éste que debían pagar quienes requerían sus servicios. Tal suma era de importancia para la época, aunque los más suntuosos, dentro de los oficializados, cobraban $ 5, y los más “económicos” tan sólo $ 1.

     El dueño de este prostíbulo era Enrique Chatel, quien lo regenteaba con la colaboración de su concubina, la famosa “Madame Georgette”, que en realidad no era ni madame ni Georgette, pues su verdadero nombre era María Peña López. Chatel había nacido en Francia en 1896 y llegó a la Argentina en 1917, cuando contaba 21 años. Apenas llegado a nuestro país se hizo cargo de un prostíbulo en la ciudad de Mendoza. A partir de entonces engrosó rápidamente su prontuario policial. Cuando se produce el desmantelamiento de este barrio prostibulario, a comienzos de la década de 1930, Chatel es deportado a Francia.

     Durante su estadía en Rosario, Chatel pasaba por hombre adinerado y mantenía contacto con personas allegadas al poder. Era propietario de un automóvil marca Lancia, conducido por su chofer personal, conocido como “Renato” en ese ámbito. Su verdadero nombre era Rómulo Puglisi.

     Una vez deportado Chatel y concluido el período dorado de Pichincha, el edificio donde había funcionado el “Petit Trianon” volvió a ser utilizado para menesteres afines. En efecto, hacia 1937 –en vísperas de elecciones nacionales- se inauguró allí el “Chabane”. Es que, parafraseando a Pascal, la política tiene razones que la moral no entiende.

 

Bill Ruesch.

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Un Viaje por el Rosario de 1943

( 2° Parte - Los Tranvías y Omnibus )

     En 1943 existían 26 líneas de tranvías y 11 de ómnibus. He aquí la lista de los mismos y sus respectivas puntas de recorrido.

Tranvías

  • Línea 1: FF.CC. del Estado - Estación Rosario Norte.
  • Línea 2: Colegio Nacional - Junín e Iguazú.
  • Línea 3: Maipú y Pellegrini - Bv. Avellaneda y Av. Génova.
  • Línea 4: FF.CC. del Estado - Puente Arroyito (ya no existe, cruzaba por sobre el arroyo Ludueña).
  • Línea 5: Maipú y Mendoza - Alberdi.
  • Línea 6: Necochea y Gaboto - Estación Rosario Norte.
  • Línea 7: San Martín y Ayolas - Estación Rosario Norte.
  • Línea 9: 27 de Febrero y Ov.Lagos - Santa Fé y Maipú. (Notemos, al pasar, que no existía la línea 8).
  • Línea 10: FF.CC. del Estado - Córdoba y Paraná.
  • Línea 11: Baños del Saladillo (también desaparecidos) - F.C.C.A.
  • Línea 12: Mercado Central (otro desaparecido) - Mendoza y Provincias Unidas.
  • Línea 13: Plaza de Mayo - Barrio Belgrano.
  • Línea 14: Pellegrini y Necochea - Parque Mitre (Barrio Belgrano).
  • Línea 15: Plaza 25 de Mayo - Estadio Municipal (Arroyito).
  • Línea 16: Colegio Nacional - Mendoza y Bv. Avellaneda.
  • Línea 17: Laprida y San Luis - Provincias Unidas y Córdoba.
  • Línea 18: San Martín y Ayolas - Puente Arroyito.
  • Línea 19: Santa Fe y Maipú - Cementerio El Salvador.
  • Línea 20: Mercado Central - Barrio Godoy.
  • Línea 21: Mercado Central - Av. Godoy y Pascual Rosas.
  • Línea 22: FF.CC.del Estado - Estación Rosario Norte.
  • Línea 23: Plaza de Mayo - Cementerio El Salvador.
  • Línea 24: Buenos Aires y Pellegrini - Barrio Sarmiento.
  • Línea 25: Laprida y Rioja - La Florida.
  • Línea 26: Ov.Lagos y Muñoz - Aduana.

Omnibus

  • Línea 50: San Martín y Muñoz - Entre Rios y San Lorenzo.
  • Línea 51: Frigorífico (actualmente Swift) - Mitre y Jujuy.
  • Línea 52: Baños del Saladillo - Portón Nº 2 del F.C.C.A.
  • Línea 53: San Martín y Virasoro - Parque Leandro N. Alem.
  • Línea 54: Ayacucho y Muñoz - San Lorenzo y Entre Ríos.
  • Línea 55: Elevadores - Santa Fe y San Martín.
  • Línea 56: Plaza 25 de Mayo - Juan José Passo y Gambetta.
  • Línea 57: F.C.R.P.B. - La Florida.
  • Línea 58: Ayolas y Buenos Aires - Córdoba y Provincias Unidas.
  • Línea 59: Ayolas y Necochea - Cementerio Disidentes.
  • Línea 60: Estación Rosario Norte - Juan José Passo y Cullen.

     Sugerimos a nuestros lectores que agrupen a las diversas líneas de acuerdo a las zonas (sur, norte, oeste) que conectan con el centro o entre ellas y que descubran qué barrios eran los mejores servidos por el transporte público.

José Spissamiglia.

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Rosario y la Mafia

- 2° Parte -

      El secuestro extorsivo puede dividirse en diferentes aspectos o etapas. Primero, se realizaba la labor de inteligencia para conocer el medio en el cual se movía la víctima. En esta fase se contactaba al entregador, alguien cercano a la víctima y que también solía estar ligado a la organización mafiosa. Este tipo de sujetos nos recuerdan a los "vichadores" (blancos renegados o comerciantes compradores del ganado y otros productos robados) que servían de informante y entregadores a los malones indígenas en el siglo XIX en el ámbito de la llanura pampeana. Luego, se procedía a la captura de la persona elegida a través de la menor violencia posible. Seguidamente se le trasladaba al lugar de ocultamiento, generalmente casas de particulares, donde permanecería hasta el pago del rescato. Una cuarta etapa era el pedido del dicho rescate a los familiares de la víctima. Solían enviarse cartas escritas por las mismas víctimas rogando por el pago del rescate y expresando que se hallaban bien. Una vez que los parientes accedían a tal requerimiento, se les daban una serie de complejas instrucciones para evitar cualquier trampa que se les quisiera tender a quienes iban a recoger el dinero. Por último venía la liberación del cautivo y el reparto de la plata entre los miembros de la banda.

       La mafia local utilizaba para sus operaciones (reuniones, ocultamiento de los cautivos) domicilios particulares o lugares de trabajo pertenecientes a sus miembros. Como decíamos anteriormente, parece que la mafia no invertía en calidad de grupo, debiendo así recurrir a medios particulares para efectuar sus tareas.

       La organización mafiosa local se fue diferenciando internamente con el tiempo. Al principio los mafiosos eran todos personas humildes, recordemos por ejemplo que Juan Galiffi se instala en el país como simple agricultor. Luego, la mayor habilidad de algunos para las actividades delictivas y económicas en general hizo que se convirtieran en capos destacados, mientras que el resto de los mafiosos eran meros subordinados que acataban las órdenes de aquellos por temor, interés económico o respondiendo a deudas contraídas. Entre los capos y sus subordinados se establecían lazos clientelares que hacían de la mafia una "gran familia". Las disputas internas o las confesiones de mafiosos presos que quebraban el código de la organización (la omertà) atentaban contra la unidad de esta familia extensa.

       Los primitivos lazos que unían a los mafiosos locales eran la procedencia de un mismo lugar (el "paisanaje") --a veces hasta de una misma aldea-- y los vínculos familiares. Así, en las crónicas policiales suelen aparecer implicados varios hermanos (por ejemplo, los Vinti o los Curaba), las esposas, cuñados u otros familiares.

      El relato del verdulero Luis Buttice acerca del secuestro de los menores Nannini y Gironacci de Arroyo Seco nos da una idea de cómo se organizaban este tipo de operaciones. Buttice, como el lechero Gallo en el caso Martin, no era un mafioso activo. En su declaración a la policía cuenta que poco antes del secuestro de los menores había sido apalabrado por un amigo y paisano, Felipe o Juan D'Angelo, cuando se hallaba en el barrio de los prostíbulos (Pichincha). D'Angelo iba acompañado de otra persona, "Chicho Marrone" (es decir, "Chicho Chico"). Ambos le propusieron una "changa": albergar a dos menores secuestrados. Buttice afirma que en primera instancia no aceptó y que una vez concluido el reparto de verdura se dirigió con su carro al hogar, Ituzaingó 4020. Delante del portón de su casa estaba estacionado un automóvil, con Marrone en su interior y D'Angelo junto al portón. Cuando ingresó a su domicilio se topó con Romeo Capuani y Santos Gerardo y con los dos menores secuestrados.

      El primer secuestro conocido efectuado por la mafia local fue el del joven cochero José Sabater o Zapater, de origen catalán.

Javier Etcheverry.

( Continúa en la 3° Parte )

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Rosario y la Mafia

- 3° y Ultima Parte -

     El secuestro de Marcelo Martin, hijo del principal accionista de la yerbatera Martin & Cía. y ex presidente de la Bolsa de Comercio local, sucedió poco después del caso Ayerza. El mismo se produjo durante la noche del 29 de enero de 1933, cuando Martin transitaba la esquina de Urquiza y Paraguay, donde se halla la iglesia anglicana San Bartolomé. El joven había dejado minutos antes su voiturette en el garage "El Volante" (Tucumán al 1800) y desde allí iba caminando hacia su casa (Urquiza al 1400). En la esquina citada fue interceptado por varias personas, introducido en un auto, amordazado y encapuchado. Los secuestradores exigieron un rescate de 150 mil pesos a la familia de la víctima, la cual mantuvo el hecho en secreto para evitar represalias. El 31 de enero Alberto Martin, hermano del cautivo, entregó el dinero en el Cruce Alberdi. A las pocas horas fue liberado el secuestrado.

     El caso no tardó en esclarecerse debido a la importancia de la víctima y al fuerte clima antimafia que se registraba en la ciudad. Un testigo del secuestro declaró que el auto empleado por los delincuentes era un Hudson color verde aceituna, con capota clara y chapa colorada, detalles que distinguían a los autos de alquiler. Así la policía pudo determinar que se trataba del vehículo de Gerlando Vinciguerra, con parada en Tucumán y Corrientes, es decir, cerca de donde se perpetró el secuestro. Vinciguerra había desaparecido de la ciudad poco después del hecho delictivo y había encargado a un taller mecánico de Mendoza al 2600 que modificara el color de la pintura. El 2 de marzo Vinciguerra y otros dos mafiosos locales, Santiago Bué y Carlos Cacciattore, fueron detenidos en Salta.  Los dos últimos eran primos hermanos. Además, Cacciatore conducía un colectivo que era propiedad de Bué. Este colectivo había sido motivo de una sangrienta disputa entre Bué y el pintor Domingo Fontana, quien reclamaba el pago de una deuda y obtuvo por pago una puñalada que le ocasionó la muerte. Eso había sucedido en marzo de 1927, y aunque Bué había sido condenado a quince años de prisión obtuvo su libertad poco tiempo después gracias a varias conmutaciones de penas.

      Los secuestradores habían escondido a su víctima en la casa de un humilde lechero, Francisco Gallo, domiciliado en la cortada Marcos Paz al 5100. Gallo no era un mafioso activo, sino que se había visto obligado bajo amenazas o por obediencia a los capos-protectores, como tantos otros sicilianos, a facilitar su casa.

    Las investigaciones terminaron implicando a Juan Galiffi, alias Chicho (o "Ciccio", como se escribe en italiano) Grande, aquel campesino que se había convertido en un floreciente empresario dueño de varios caballos de carreras. Galiffi se había radicado por entonces en Montevideo, desde donde fue extraditado a la Argentina. Algunos viejos rosarinos recuerdan su llegada a la estación Rosario Norte, en calidad de detenido, durante una noche calurosa (16 de marzo de 1933). Estaba esposado y escoltado por dos famosos policías de la época: José Martínez Bayo y Hugo Barraco Mármol.

Javier Etcheverry.

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El Instituto de Investigaciones Históricas

 "Juan Manuel de Rosas" en Rosario

      A principios de 1940, pocos años después de su creación en la ciudad de Buenos Aires, se funda en Rosario una institución afín: el “Centro Argentinista Juan Manuel de Rosas”. El primer presidente de la misma fue Francisco J. Rojo, teniendo lugar el acto inaugural en el gran salón del Hotel Majestic, colmado por gran cantidad de público. Las primeras palabras fueron pronunciadas por el diputado nacional dr. Faustino Infante, quien presentó a los oradores.  Seguidamente,  disertó el dr. Ricardo Chaminaux, exaltando los valores morales y espirituales del pueblo argentino. A continuación, hizo uso de la palabra Julio Irazusta, uno de los representantes del Instituto revisionista con sede en Buenos Aires, historiador y hombre de letras de gran jerarquía. Irazusta se explayó sobre el significado de Rosas en la historia argentina. La ceremonia concluyó con una documentada conferencia sobre la familia Alem a cargo del líder radical y senador nacional Ricardo Caballero, haciendo hincapié en su origen hispánico y en el fusilamiento del padre de Leandro N. Alem, condenado a muerte tras el derrocamiento de Rosas. Caballero e Irazusta participaron días después (junto con Rodolfo Irazusta -hermano de Julio-, Juan Eduardo Busquiazzo y el dr. Velasco) de la inauguración de otro “Centro Argentinista Juan Manuel de Rosas” en la localidad cordobesa de Ballesteros. El mismo se instaló en una casa histórica. La ceremonia religiosa previa a la inauguración se desarrolló en la antigua Iglesia de Ballesteros Viejo, construida en el siglo XVII.

(Datos extraídos de la

Revista del Instituto de Investigaciones Históricas

 Juan Manuel de Rosas nº 5,

 Buenos Aires, julio de 1940, págs. 180-181)

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El Ocio en Rosario en 1975.

 Breve Guía de los Lugares de

 Esparcimento de aquella Epoca

-2° Parte-

Locales con amenización musical ( 2 )

        ·        La Cantina del Angel ---------------------------- Córdoba 2549

·        El Padrino ------------------------------------------ Av. Pellegrini 1371

·        La Cueva del Tango ----------------------------- Av. Belgrano 202

·        Taberna Marinera -------------------------------- Urquiza 950

·        2 x 4 -------------------------------------------------  Mitre 553

·        Las Puertas del Sol ------------------------------ Córdoba 1080  

Cafés Concert ( 2 )

        ·        Jaque al Rey -------------------------------------- Sarmiento 958

·        Paladium ------------------------------------------- Sarmiento 735

·        Caracol de Oro ----------------------------------- Santa Fe 1357

·        Presidente Show --------------------------------  Av. Corrientes 925

Confiterías Bailables ( 2 )

·        Luzbel --------------------------------------------- Mitre 590

·        Barbacoa ----------------------------------------- Sarmiento 754

·        San Remo ---------------------------------------- Av. Corrientes 631 

·        Quo Vadis ---------------------------------------- Av. Corrientes 713

·        Oscar’s -------------------------------------------- Rioja 1356

·        La Rambla ---------------------------------------- Av. Puccio y Av. Costanera

·        Can-Can ------------------------------------------- Maipú 778

·        Pantera Rosa ------------------------------------- Mitre 643

·        La Bambola --------------------------------------- Av. Córdoba 736

Notas

( 2 ) Ya no existen.

( Continúa en la Tercera Parte )

 Julio Salas.

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El Surgimiento de N.O.B.

- 1° Parte -

     Newell's Old Boys (Los Viejos Muchachos de Newell) es uno de los pocos clubes de fútbol en Argentina, y creemos que en el mundo, que se identifica en su denominación con una persona determinada. En este caso se trata de Isaac Newell. Newell's (o Ñuls, versión popular)surgió el 3 de noviembre de 1903 a partir de la iniciativa de Claudio Newell y de otros ex alumnos del Anglo-Argentine Commercial School de Rosario e impulsados por el padre de Claudio y director del establecimiento: Isaac Newell. Isaac Newell nació en Rochester (condado de Kent, Inglaterra) el 24 de abril de 1853 y falleció en Rosario en octubre de 1907.   Cuando llegó a la Argentina se empleó como operador telegráfico en el Ferrocarril Central Argentino (Central Argentine Railway), empresa británica que construyó y gestionó uno de los primeros ferrocarriles establecidos en el país, conectando inicialmente la ciudad y puerto de Rosario (en el corazón de la pampa húmeda) con la ciudad mediterránea de Córdoba. El primer tramo de ese ferrocarril se habilitó en 1866, llegando en ese entonces hasta la localidad santafesina de Cañada de Gómez, próxima al límite interprovincial con Córdoba. De dicha empresa ferrocarrilera, que luego absorbería otras más pequeñas -como el Ferrocarril Oeste Santafesino, creado hacia 1881 por el empresario de origen español Carlos Casado del Alisal-, surgió en 1889 el que luego sería el archi-rival futbolístico de Newell's: Central Argentine Railway Club (Rosario Central). Esta institución deportiva se originó en el barrio de los Talleres que la empresa ferroviaria tenía en el norte de la ciudad de Rosario, más precisamente en el barrio Arroyito (llamado así por su proximidad al Arroyo Ludueña, límite norte de Rosario hasta 1918), a partir de la iniciativa de un grupo de empleados ferroviarios. No terminan aquí las estrechas relaciones entre Newell's y Rosario Central. Claudio Newell (el hijo de Isaac) se casó en el año 1900 con Katie D. Cowell, que se desempeñaba como maestra en la escuela de los talleres del Central Argentino. Dicho establecimiento educativo funcionaba en Avenida Alberdi 23 bis, en el mismo sitio donde se afirma surgió el Club Atlético Rosario Central.  Entre los alumnos de Katie Cowell figuraron Harry Hayes y su hermano Ennie, que se destacaron como grandes jugadores de Rosario Central. Harry Hayes también descolló en la Selección Nacional Argentina. Maggie y Lilian Calder, hijas del Colin Bolin Calder -el primer presidente de Rosario Central-, también fueron alumnas de la esposa de Claudio Newell. Isaac Newell llegó a Rosario -cuando contaba 16 años- en 1869, desembarcando en los muelles del Ferrocarril Central Argentino (FFCA), donde se inicia la calle Entre Rios. No lejos de allí, en esa misma calle -informa Atilio Reati en su valioso libro Caminos de hierro. El desarrollo del polo ferroviario de Rosario y su zona desde 1854 hasta fines del siglo XX-, se erigía la casa señorial de William Wheelwright, contratista en la construcción del FCCA. En ese sitio se encuentra actualmente la  Escuela de Enseñanza Media Nº 431. Newell llevaba una carta de presentación que entregó al empresario, uno de los residentes norteamericanos mas prominentes de la Argentina, a donde había llegado en 1822, cuando quedó varado en Buenos Aires como consecuencia de un naufragio. Por aquel entonces era marinero. Wheelwright fue amigo de Juan Bautista Alberdi, quien le consagró una biografía.

Javier Etcheverry.

( Continúa en la 2° Parte )

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Los Orígenes del Arte en Rosario

- 1° Parte -

Los primeros artistas plásticos rosarinos. Origen. Obras. Empresas

     Desde la segunda mitad del siglo XIX Rosario se ha desarrollado en Rosario una intensa actividad plástica. Los pioneros del arte rosarino fueron en su gran mayoría italianos.

     Las obras iniciales consisten básicamente de ángeles pintados en las paredes de las iglesias y de las casas de familias acomodadas. En estas últimas se alternaban con naturalezas muertas.  Teatros, hoteles y diversas instituciones que con el tiempo surgieron en nuestra ciudad también recurrieron a las decoraciones de estos primeros artistas de origen europeo. Entre ellos cabe mencionar a un alemán, amante del buen vino, que decoró las salas interiores de una casona construida en 1888 en la calle Entre Ríos frente a la Plaza Sarmiento. Esta edificación cobijó luego la Clínica de los doctores Coppello y Ferreyra y posteriormente se transformó en el Hotel Internacional. El artista germano, de quien no se ha conservado su nombre, decoró los techos con ángeles y otras figuras alegóricas.

     También suele destacarse entre estas tempranas creaciones artísticas la decoración efectuada por los italianos Ragazzini, Levoni y Zaino en la residencia del Dr. David Staffieri (ubicada en Córdoba y Bv. Oroño). Además de los consabidos ángeles y flores, aparecía allí un dibujo de Manuel Belgrano. Aunque no aparecían firmas, se presume que las naturalezas muertas pertenecían al pintoresco Ragazzini. Cabe destacar que se conservan obras de Zaino (1898-1942) en el Museo Castagnino, además de las que supo pintar en teatros y residencias de la ciudad.

     En cuanto a Luis Levoni fue uno de los primeros empresarios en el ramo de la pintura artística. Inicialmente se asoció con su compatriota Vimercatti. Se separaron cuando el último regresó a Europa. Entonces Levoni se asoció con el hábil artesano Domingo Fontana. Levoni trabajó en las decoraciones de los antiguos tribunales de Rosario. Entre las alegorías que llevan su impronta aparece la mujer que sostiene la balanza. Mientras realizaba esa labor cayó de los andamios y sufrió una grave fractura de pelvis con ruptura de vejiga. Fue internado en el Hospital Italiano, donde lo trató el destacado cirujano Dr. Cárcano. Levoni y Domingo Fontana (que no debe confundirse con otros Fontana a los cuales nos referiremos más adelante) decoraron asimismo el Club Social y el foyer y la boca de escena de los teatros El Círculo y Colón.

     Domingo Fontana elaboró los ornamentos y figuras del antiguo hall del Hotel Italia. También intervino en la decoración de la casa de Carlos Righetti, junto con Ragazzini y Gratti.

     En cuanto a Cayetano Gratti, digamos que en 1902 el famoso empresario Pinasco le encargó una serie de obras para el Círculo Italiano.

     Carlos Righetti era estucador y preparaba las paredes para las decoraciones de los citados pintores. Perteneció a una de las empresas rosarinas más prestigiosas. Se le deben las decoraciones de varias casas importantes ya desaparecidas en su mayoría, entre ellas la situada en la esquina de Santa Fe y Laprida donde estuvo la sede de Amigos del Arte. También desplegó su arte en el frente de la Facultad de Medicina y de la antigua Jefatura de Policía. Había aprendido en Francia las técnicas artesanales de la decoración, la yesería y el estuco. En 1903 se asoció a Gusella y Staffieri. Este último era escultor de obra, el más artesano de los socios. El taller de su propiedad, en la calle España, aún existía en la década de los '60.

     Entre 1904 y 1909 al separarse Staffieri de la sociedad, Righetti y Gusella se asociaron con Gerónimo Fontana, constituyendo una activa empresa que paulatinamente suplantó a los empresarios que venían de Buenos Aires. Gerónimo Fontana es el padre de Luis Fontana, a su vez progenitor de Lucio Fontana, artista de prestigio mundial radicado en Italia. Gerónimo Fontana también se destacó como escultor, decorando muchos frentes de edificios. La figura de la Justicia que aparece en el palacio de los antiguos tribunales, por calle Córdoba, es de su autoría. Al alejarse Gusella, la firma pasó a denominarse Carlos Righetti y Compañía.

     Nazareno Orlandi y José Carmignani fueron otros dos prestigiosos artistas italianos que actuaron en nuestro medio pero a diferencia de los anteriores residieron poco tiempo aquí. Su residencia permanente estaba en Buenos Aires.

     Orlandi nació en Ascoli en 1861 y murió en Buenos Aires hacia 1852. Estudió en Italia y fue contratado por el gobierno argentino en 1899, efectuando decoraciones en iglesias y teatros de Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Santa Fe. Participó en la decoración del ya demolido Teatro Colón rosarino, que se erguía en la esquina noreste de las calles Urquiza y Corrientes.

     Carmignani fue contratado en 1903 para efectuar decoraciones en el Teatro de la Opera, cuyo dueño era Emilio Schiffner. Ciñéndose a lo estipulado en el contrato, este artista se hacía llevar diariamente desde el hotel hasta el teatro en carroza a pesar de que la distancia no superaba las cuatro cuadras. Pintó totalmente el teatro central. El telón de boca y pinturas de la embocadura del Teatro El Círculo son también obras de él. El ya mencionado Levoni igualmente colaboró en la decoración de ese teatro. A él pertenece, por ejemplo, un bajorrelieve muy conocdio y se destaca una alegoría que representa La Lira, alusiva a la música.

     Entre los artistas que decoraron iglesias see destacan Dante Veratti, Francisco Stella y Julio Angel Galli. Veratti decoró la iglesia Santa Rosa. Entre sus pinturas se destaca una que representa a Jesús en la barca con los apóstoles.

     Stella (1862-1940) había nacido en Roma y llegó a la Argentina en 1897, contratado para decoraciones murales en residencias particulares, por ejemplo, la del presidente José Evaristo Uriburu. Decoró numerosas iglesias, entre ellas la Catedral de Rosario. Se destacan en ésta un vitral que presenta como tema la bendición de la bandera argentina y una pintura de los cuatro evangelistas.

     Galli también había nacido en Italia (1862). Llegó a nuestro país en 1887, radicándose en Rosario, donde contrajo matrimonio. Falleció aquí a los 33 años el 5 de noviembre de 1895. Pintó la bóveda de la iglesia Catedral, realizó decoraciones en el antiguo edificio del Banco Provincial y en la casa del vicegobernador de la provincia Mendieta.

     En el ámbito de la escultura básicamente comercial sobresalieron el citado Luis Fontana y su socio Scarabelli, efectuando obras en jardines y residencias rosarinas.

     Fontana abrió en Rosario el primer estudio de escultura. A tal efecto hizo traer de Italia un enorme bloque de mármol de Carrara, tardándose quince días para transportarlo desde la Av. Pellegrini hasta el estudio. Fontana es el autor del gigantesco busto ubicado en la plaza Belgrano.

     Scarabelli nació en Italia hacia 1874. Desembarcó en la Argentina en 1898, radicándose en Rosario, donde falleció en 1942. En la ciudad santafesina de Esperanza, la primer colonia agrícola del país, se levanta un monumento a la Agricultura que es de su autoría. Junto a Luis Fontana realizaron el monumento a San Martín en la ciudad de Córdoba.

Javier Etcheverry.

( Continúa en la 2° y Ultima Parte )

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El Censo Municipal de 1910

     En abril de 1910 el Dr. Juan Alvarez (célebre autor de una valiosa historia de Rosario y fundador de la Biblioteca Argentina que lleva su nombre) siendo secretario de la Municipalidad dirigió el Tercer Censo Municipal. El mismo arrojó una cantidad de 192.278 habitantes. De ellos 102.676 eran argentinos y 89.602 extranjeros (la inmnsa mayoría europeos).

     El tipo de vivienda más común por entonces era el conventillo. El censo reveló que había en aquel momento 2.006 conventillos habitados por casi 50.000 personas. Es decir, la cuarta parte de la población rosarina se hacinaba en esos edificios que rendían pingües beneficios a sus propietarios. El médico y abogado catalán Juan Bialet Massé estudió seriamente la cuestión de estos edificios en su "Informe sobre la Situación de las Clases Obreras en el Interior del País a principios de Siglo", señalando lo insano de los conventillos y proponiendo otro tipo de viviendas baratas más aptas para el adecuado desarrollo físico y moral de las personas.

Bill Ruesch.

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